
A finales de 2025, el Banco Central de la República Argentina introdujo ajustes en el marco técnico que regula la forma en que los participantes del mercado presentan información estructurada ante la autoridad. Mediante dos comunicaciones “A” se propusieron correcciones específicas a los manuales existentes. A primera vista, los cambios parecen menores, pero en realidad refuerzan la supervisión permanente de la principal institución monetaria sobre los proveedores de servicios basados en cuentas y sobre la actividad de adquirencia de tarjetas.
El alcance de estas medidas es interno y no modifica la manera en que los usuarios finales interactúan con tarjetas o cuentas. No obstante, las entidades sujetas al control del Banco Central están obligadas a cumplirlas.
Comunicación “A” 8381/2025: Adquirentes de tarjetas
Una de las dos comunicaciones mencionadas se aplica a las entidades que procesan transacciones con tarjetas. Las nuevas normas se aplican a la información correspondiente a diciembre de 2025, la cual debía presentarse antes del 22 de enero de 2026.
Las principales actualizaciones:
- la incorporación de un nuevo código en uno de los listados de referencia;
- cambios en la forma de informar la moneda de la transacción;
- el ajuste de uno de los controles automáticos utilizados para verificar los datos.
Comunicación “A” 8382/2025: PSP con cuentas de pago
Esta comunicación se aplica a las organizaciones que prestan servicios de cuentas de pago. Los nuevos requisitos afectan a la información correspondiente a febrero de 2026, la cual deberá presentarse antes del 23 de marzo del mismo año.
El BCRA introdujo varias modificaciones en las normas de reporte.
- instrucciones más claras en una de las secciones;
- actualizaciones de varios controles de datos existentes;
- la incorporación de un nuevo control;
- otros ajustes en la forma en que determinada información debe ser informada.
Estas modificaciones implican que los datos reportados por los proveedores de cuentas de pago deben ajustarse con mayor precisión al formato exigido por el BCRA.
Impacto interno para los participantes del mercado
Desde la perspectiva de la autoridad, estas actualizaciones son de carácter rutinario. Para las instituciones financieras y las empresas sujetas a supervisión, sin embargo, el trabajo diario incluye una carga técnica considerable. Esto abarca, por ejemplo, el ajuste fino de los sistemas, la coordinación entre distintos equipos y la presión por completar las pruebas antes de que los reguladores realicen sus revisiones.
Estas correcciones técnicas constituyen el verdadero núcleo de la supervisión del BCRA. Cuando la información no es precisa o no está actualizada, a los funcionarios les resulta difícil rastrear el movimiento de volúmenes significativos de fondos.
Impacto en el mercado
No se producen cambios para los consumidores. Las tarjetas siguen funcionando, las cuentas permanecen accesibles y las interfaces se mantienen sin alteraciones. Las actualizaciones se limitan a la infraestructura de back-end.
No obstante, estos cambios incrementan la transparencia a nivel sistémico. La autoridad puede detectar incoherencias de forma temprana y mantener la confianza en los instrumentos basados en tarjetas y en cuentas gracias a controles estandarizados.
Nuestra asistencia
En este contexto, el asesoramiento profesional resulta de gran importancia. Eternity Law International ayuda a los PSP y a otros proveedores de servicios financieros a comprender las comunicaciones del BCRA, trasladar los cambios a sus procedimientos internos y preparar reportes precisos dentro de los plazos establecidos. Esto es especialmente relevante para grupos que operan en múltiples jurisdicciones.
Además, puede considerarse la adquisición de una empresa PSP ya constituida en Argentina.
Conclusión
Las dos comunicaciones “A” analizadas deben tenerse en cuenta. No transforman el mercado, pero reafirman el enfoque de la principal institución financiera en la precisión, la estructura y la disciplina en la presentación de datos.
Para los PSP y los adquirentes de tarjetas, la conclusión es conocida: las normas técnicas evolucionan de manera discreta, los plazos están claramente establecidos y el cumplimiento es obligatorio. En el sistema financiero del país, la exactitud a nivel de datos sigue siendo innegociable.







